¿Necesitas días de 48 horas para sobrevivir y que te llegue el tiempo para todo?

 

Compaginar los estudios y el trabajo no es nada fácil, y es necesario estar dispuestos a hacer sacrificios y ser disciplinados.

Pero lo más importante es que te guste lo que haces, y con eso ya tendrás mucho ganado para estar motivado y lograr no morir en el intento 😉

 

ok naranja       Planifica la semana para tener controladas las horas de estudio que vayas a necesitar y compaginártelas con el trabajo y con el resto de obligaciones personales. Si además puedes hacer una previsión de todo el mes por encima, mejor que mejor (que luego no te coja inadvertido)

ok naranja       Ten organizado y en un único sitio todo tu material de estudio para que cuando llegues del trabajo y te pongas a estudiar o a hacer actividades no pierdas tiempo en buscar nada.

ok naranja       Créate un calendario dejando margen a los imprevistos. Debes marcarte una rutina de estudio con unos horarios fijos, pero de manera que si pierdes un día por cualquier contratiempo no te descoloque todo el planning.

ok naranja       No dejes ni los trabajos ni el estudio para último momento. Todos sabemos que las prisas no son buenas y que las cosas a última hora no siempre salen bien.

ok naranja       No mezcles estudios y trabajo. Cuando estás en el trabajo olvídate de los estudios y cuando estés estudiando no pienses en el trabajo. Concéntrate en lo que estás haciendo en cada momento.

ok naranja       Vigila el estrés. Con el ritmo de actividad que llevas entre los estudios, el trabajo y tus obligaciones personales, sufrir estrés es inevitable pero no dejes que te domine.

¿Cómo controlar el estrés?

Hacer deporte, llevar una buena alimentación e intentar llevar un ritmo de vida activo ayuda a paliar los síntomas del estrés. En este post nos dan algunos consejos que seguro te serán útiles.

ok naranja       No te olvides de vivir. Los ratos de ocio y vida social son muy necesarios, así que aunque inevitablemente se vean reducidos, reserva unas horas a la semana para ti y para los tuyos.

A pesar de que estos consejos puedan ayudarte, ten presente que la base de la conciliación estará en tu constancia y en tu disciplina.

Si alguna vez te desmotivas, recuerda qué te empujó a empezar y por qué tomaste la decisión en su día.  No olvides que ningún camino fácil te llevará a un lugar que valga la pena 🙂

Y si aun así sientes que no puedes con todo, siempre puedes apostar por la vía lenta; la mayoría de centros de formación ofrecen programas de estudio alternativos para personas que disponen de menos tiempo para los estudios. De esta manera podrás seguir a un ritmo más pausado, pero sin abandonar tus metas.

 Autor: Cristina García

 

estudiar trabajar

 

 

Imagen: Jesadaphorn/Freedigitalphotos